¿Cómo peinar un pomerania?
El Pomerania es una raza de perro muy bonita y esponjosa, pero también requiere unos cuidados especiales para su pelo.
En este post te voy a dar algunos consejos y recomendaciones de como peinar un Pomerania oara que luzca un pelaje sano y brillante.
¿Qué necesito?
Lo primero que necesitas para peinar a tu Pomerania es un cepillo de púas largas, o carda de púas protegidas que te ayudará a desenredar el pelo y eliminar el pelo muerto.
También necesitarás un peine metálico, que te servirá para repasar las zonas más delicadas como la cara, las orejas y la cola.
Por último, te recomiendo tener un rociador con agua y un poco de acondicionador de pelo especial para perros, que te facilitará el cepillado y le dará suavidad y brillo al pelo.
El cepillado del pelo del pomeranian o german spitz debe ser frecuente, al menos dos o tres veces por semana, para evitar que se formen nudos y enredos.
Además, el cepillado estimula la circulación sanguínea y la renovación del pelo. Lo ideal es que acostumbres a tu mascota desde cachorro al cepillado, para que lo vea como algo positivo y no como una molestia.
Cómo peinar un Pomerania paso a paso en casa
Peinar un Pomerania no consiste solo en pasar un cepillo por encima para que se vea bonito. Esta raza tiene un pelo muy especial, formado por una capa externa más larga y un subpelo interno muy denso. Por eso, el mantenimiento en casa debe hacerse con calma, por zonas y llegando bien a la raíz, siempre sin rascar ni tirar de la piel.
El error más común al cepillar un Pomerania es trabajar solo la parte exterior del pelo. A simple vista puede parecer que el manto está suelto y esponjoso, pero debajo puede estar empezando a compactarse el subpelo. Cuando esto ocurre, aparecen nudos cerca de la piel, el pelo pierde volumen, cuesta más secarlo después del baño y la piel puede irritarse con más facilidad.
Por eso, entre una sesión de peluquería profesional y otra, es muy importante mantener una rutina sencilla en casa. No hace falta hacer una sesión larga cada día, pero sí revisar las zonas delicadas y cepillar correctamente varias veces por semana.
Pasos a seguir para saber como peinar un Pomerania:
La técnica más importante: peinar por capas
La mejor técnica para peinar un Pomerania en casa es trabajar por capas pequeñas. Esta forma de cepillado permite llegar al subpelo sin dañar la capa externa y ayuda a prevenir nudos desde la raíz.
Elige una zona del cuerpo para empezar, por ejemplo las patas traseras, y rocía esa zona con el rociador de agua y acondicionador. Esto hará que el pelo se humedezca y se deslice mejor el cepillo.
Empieza por una zona baja del cuerpo, por ejemplo una pata trasera o un lateral. Con una mano, separa una pequeña línea de pelo hacia arriba hasta que puedas ver un poco la piel. Con la otra mano, pasa la carda suavemente desde la raíz hacia fuera, siempre con movimientos cortos y controlados.
Cuando esa pequeña sección esté suelta, baja otra capa de pelo y repite el proceso. La idea es avanzar poco a poco, como si fueras abriendo el manto por líneas. Así te aseguras de que no estás peinando solo la parte visible, sino también la capa interna, que es donde suelen empezar los problemas.
Después de pasar la carda, utiliza un peine metálico para comprobar el trabajo. Si el peine pasa sin engancharse, esa zona está bien cepillada. Si se queda bloqueado, no tires: vuelve a abrir la zona con los dedos, aplica un poco más de spray si hace falta y trabaja de nuevo con suavidad.
1️⃣- Con el cepillo de púas largas, empieza a cepillar el pelo en el sentido del crecimiento, desde la raíz hasta la punta. Hazlo con suavidad y paciencia, sin tirar ni hacer daño al perro. Si encuentras algún nudo, intenta deshacerlo con los dedos o con el peine metálico despacito empezando por el externo del nudo hasta el centro.
2️⃣- Repite el mismo proceso con el resto del cuerpo, cambiando de zona cada vez que termines una. No te olvides de las zonas más sensibles como la cara, las orejas y la cola, donde debes usar el peine metálico con cuidado.
3️⃣- Cuando hayas terminado de cepillar todo el cuerpo, puedes darle un toque final con el peine metálico, repasando las zonas donde quieras dar más forma o volumen al pelo, como la cabeza o el cuello.
4️⃣- Premia a tu perro/a con una caricia o una golosina por haberse portado bien durante el cepillado.
Siguiendo estos consejos, podrás peinar a tu perrito/a de forma correcta y conseguir que tenga un pelo sano y bonito. Recuerda que el pelo del Pomerania es una de sus características más distintivas y que refleja su estado de salud y bienestar.
Sí notas que hay zonas donde hay menos pelo consulta un profesional, sólo peinando te puedes dar cuenta de ello.
Peinado durante la muda
Durante la época de muda, el Pomerania puede soltar mucho más pelo de lo habitual. En esta fase, el subpelo muerto se desprende, pero muchas veces queda atrapado dentro del propio manto. Si no se retira correctamente, puede formar una capa compacta que impide que la piel respire bien.
En estos periodos, conviene aumentar la frecuencia del cepillado y trabajar con más paciencia por capas. No se trata de arrancar pelo, sino de ayudar a eliminar el pelo muerto que ya está suelto. Un buen mantenimiento durante la muda reduce la cantidad de pelo en casa y ayuda a que el manto conserve su volumen natural.
Si notas calvas, picor intenso, caspa, heridas, mal olor o pérdida de pelo excesiva fuera de la muda habitual, es recomendable consultar con un veterinario, porque podría haber un problema de piel, alergia, parásitos o algún desequilibrio interno.
Consejos sí tienes un pomerania
Además de peinar, también debes bañar tu pom cada cierto tiempo, usando un champú adecuado para perros para su tipo de pelo. Lo ideal es bañarlo cada uno o dos meses, o cuando esté muy sucio.
En el Pomerania, el baño no termina cuando aclaramos el champú. El secado es una parte fundamental del cuidado del manto. Si queda humedad cerca de la raíz, el subpelo puede apelmazarse, coger mal olor o favorecer molestias en la piel.
Después del baño, retira el exceso de agua con una toalla, sin frotar con fuerza. Luego seca el pelo con aire templado, abriendo el manto por capas y ayudándote con la carda o el peine. El objetivo es que el pelo quede completamente seco desde la raíz, suelto y aireado.
Dejar secar al aire a un Pomerania no suele ser buena idea, especialmente si tiene mucho pelo. Por fuera puede parecer seco, pero por dentro el subpelo puede seguir húmedo durante bastante tiempo.
Por último, te recomiendo que le des una alimentación equilibrada y de calidad, ya que esto también influye en la salud y el aspecto de su pelo. Elige un pienso adecuado para su edad, tamaño y nivel de actividad, y compleméntalo con algún suplemento vitamínico o aceites si lo crees necesario.
Esperamos que hayas disfrutado del artículo de como peinar un pomerania, para que el pelo de ti peque luzca fabuloso.
Sí tienes otro perro y quieres saber como peinar un perro, en este articulo te explicamos como hacerlo según el pelo que tenga.
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Lo ideal es peinar a un Pomerania varias veces por semana, adaptando la frecuencia a la cantidad de pelo, la época del año y su estilo de vida. En casa, una rutina de 2 a 4 cepillados semanales suele ayudar a mantener el manto aireado, evitar nudos y retirar pelo muerto. En épocas de muda, puede ser necesario repasar algunas zonas a diario, sobre todo detrás de las orejas, axilas, pecho, pantalones y cola.
Más que cepillar “por encima”, lo importante es llegar bien al manto interno sin rascar la piel. Un cepillado superficial deja el subpelo compactado y los nudos se forman cerca de la raíz.
Cómo explicado en el articulo se pueden utilizar carda de pua larga de mantequilla o con pua protegidas, peine o carda flexible segun cuanto es largo el pelo y si hace falta, un spray acondicionador/desenredante. La carda ayuda a abrir el manto y retirar pelo muerto, mientras que el peine sirve para comprobar si realmente no quedan nudos escondidos.
El peine es muy importante: si no pasa con suavidad desde la raíz hasta la punta, todavía hay pelo compactado o pequeños enredos. Para un Pomerania no conviene trabajar con herramientas demasiado agresivas ni abusar de cortanudos o cuchillas, porque pueden romper el pelo o eliminar demasiado subpelo.
Mejor evitar cepillarlo completamente en seco, sobre todo si tiene el pelo largo, algo de fricción o principio de nudos. Antes de peinarlo, se puede aplicar una pequeña cantidad de spray acondicionador específico para perros para suavizar el manto, reducir tirones y proteger la fibra del pelo.
No se trata de empapar el pelo, sino de humedecerlo ligeramente para que el cepillado sea más cómodo y menos agresivo. Esto es especialmente útil en zonas delicadas como orejas, pecho, axilas y parte trasera de las patas.
La mejor forma es trabajar por capas, separando el pelo poco a poco y cepillando desde la raíz hacia la punta, sin tirar de la piel. Primero se abre una pequeña zona con la mano, se cepilla suavemente y luego se pasa el peine para comprobar que no quedan enredos.
Es importante no tener prisa. El Pomerania tiene doble manto: una capa interna más densa y una capa externa más larga. Si solo peinamos la parte visible, el perro puede parecer arreglado por fuera, pero tener el subpelo apelmazado por dentro. Esa compactación puede acabar en nudos, mal olor o molestias en la piel.
Las zonas más conflictivas suelen ser detrás de las orejas, axilas, cuello, pecho, ingles, parte trasera de las patas, pantalones y base de la cola. También pueden aparecer nudos en zonas donde hay más roce, por ejemplo por el arnés, collar, ropa o después de mojarse.
Detrás de las orejas el pelo suele ser más fino y se enreda con facilidad, por eso conviene revisarlo con frecuencia. Un repaso rápido de estas zonas entre cepillados completos puede evitar que pequeños enredos se conviertan en nudos difíciles de quitar.
Si el nudo es pequeño, se puede aplicar spray desenredante, abrirlo con los dedos y trabajar con paciencia desde la parte externa del nudo hacia dentro. Nunca hay que tirar directamente desde la raíz, porque duele y puede irritar la piel.
Si el nudo está muy pegado a la piel, es grande, duro o forma una placa compacta, lo más seguro es acudir a una peluquería profesional. Cortar nudos en casa con tijeras puede ser peligroso, porque la piel del perro puede quedar atrapada dentro del pelo apelmazado y es fácil hacerle una herida sin querer.
Si el perro tiene nudos, pelo apelmazado o muda acumulada, conviene revisar y desenredar antes del baño. El agua puede apretar más los nudos y hacer que después sean mucho más difíciles de quitar.
Después del baño también es importante secar y peinar bien por capas. En un Pomerania no basta con quitar la humedad superficial: hay que asegurarse de que la raíz y el subpelo quedan completamente secos. La humedad retenida puede favorecer mal olor, irritación y compactación del manto.
No es lo más recomendable. El Pomerania tiene un manto muy denso y puede quedarse humedad atrapada cerca de la piel aunque por fuera parezca seco. Esa humedad puede apelmazar el subpelo, favorecer nudos y crear molestias cutáneas.
Después del baño, lo ideal es retirar el exceso de agua con una toalla sin frotar y terminar con secador a temperatura templada, abriendo el pelo por capas. El objetivo es que el manto quede seco desde la raíz, suelto y aireado.
En general, no se recomienda rapar a un Pomerania por estética ni para “que pase menos calor”. Su doble manto cumple una función protectora: ayuda a aislar, protege la piel del sol y contribuye a regular la temperatura. Al rasurar, el subpelo y el pelo de cobertura no siempre crecen al mismo ritmo, y el manto puede volver con textura irregular, zonas pobres o aspecto parcheado.
Solo debería valorarse un corte muy drástico en casos extremos, por ejemplo si hay nudos severos pegados a la piel que comprometen el bienestar del perro. En ese caso, debe hacerlo un profesional.
Hay casos cuando el humano mantiene el pelo de su pomerania senior con pelo corto por cuestión de higiene y comodidad.
Lo mejor es acostumbrarlo poco a poco, con sesiones cortas, premios y mucha calma. No hace falta intentar peinar todo el cuerpo el primer día. Podemos empezar por zonas fáciles, como el lomo, y dejar para sesiones breves las partes más delicadas: orejas, axilas, patas y cola.
Si el perro se queja mucho, se escapa o intenta morder, puede haber nudos que tiran de la piel o una mala experiencia previa. En ese caso, es mejor no forzar. Una sesión profesional puede ayudar a dejar el manto cómodo y empezar de nuevo con una rutina más amable en casa.
No. La piel del perro no tiene las mismas necesidades que la nuestra, por eso es importante usar productos específicos para perros. En el Pomerania, además, conviene elegir cosmética que cuide la piel, ayude a mantener el volumen y no deje el pelo pesado o apelmazado.
Después del champú, el aclarado debe ser muy abundante. Si quedan restos de producto en el manto, pueden aparecer picores, caspa, grasa o irritación. En razas de doble capa, muchas veces el aclarado tarda más de lo que parece porque el agua tiene que llegar bien hasta la raíz.
Sí, muchos cachorros de Pomerania pasan por una etapa de cambio de pelo en la que pierden parte del manto de cachorro y empieza a salir el pelo adulto. Durante esta fase puede verse más despeinado, con menos volumen o con zonas irregulares. Es una etapa normal, pero requiere cepillados suaves y una rutina positiva para que se acostumbre al mantenimiento.
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